Prepararse antes de ponerse en marcha
El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid recuerda que el Camino de Santiago es una actividad físicamente exigente y recomienda una preparación progresiva previa, con caminatas cada vez más largas y recorridos que permitan acostumbrarse a las distancias y al desnivel.
Ese mismo principio puede aplicarse a muchas actividades de montaña: cuanto más se parezca la preparación a lo que vamos a realizar después, mejor podremos conocer nuestra tolerancia al esfuerzo.
Fisioterapia preventiva
En fisioterapia deportiva, la prevención incluye valorar los riesgos asociados a una actividad concreta y trabajar sobre las capacidades que necesita la persona para afrontarla.
Si existen molestias previas, lesiones antiguas, poca experiencia caminando largas distancias o se prepara una travesía exigente, una valoración puede ayudar a detectar qué aspectos conviene trabajar antes de aumentar la carga.
No significa que podamos garantizar que no aparecerá ninguna lesión. El objetivo es llegar mejor preparado y tomar decisiones más ajustadas a nuestra situación.
Ejercicio terapéutico para la montaña
El ejercicio terapéutico puede adaptarse a las necesidades de cada persona y al tipo de actividad que quiere realizar.
En senderismo y trekking puede ser útil trabajar fuerza de piernas y tronco, movilidad, equilibrio, control y tolerancia progresiva al esfuerzo. También conviene preparar el cuerpo para acciones muy presentes en montaña: subir, bajar, caminar sobre terreno irregular o soportar varias horas de actividad.
La carga debe aumentar progresivamente. Pasar de poca actividad a muchos kilómetros, gran desnivel o varias jornadas consecutivas puede superar nuestra capacidad de adaptación.
El Camino de Santiago
Además de entrenar previamente, los colegios profesionales de fisioterapia recomiendan planificar las etapas, utilizar un calzado adecuado, controlar la carga de la mochila, comenzar cada jornada progresivamente y realizar pausas.
También es importante cuidar los pies y ajustar las distancias a la capacidad de cada persona. No todos necesitamos recorrer los mismos kilómetros para disfrutar del Camino.
Terapia manual: un complemento
La terapia manual forma parte de las herramientas utilizadas en fisioterapia y puede emplearse cuando la valoración indica que puede ser útil para mejorar temporalmente determinadas molestias o facilitar el movimiento.
En actividades deportivas, el tratamiento no debería quedarse únicamente en técnicas pasivas. La combinación con ejercicio terapéutico, educación y una progresión adecuada permite implicar activamente a la persona en su recuperación y preparación.
Cuando aparece dolor durante la ruta
Una molestia aislada no significa necesariamente que haya que abandonar la actividad. Sin embargo, conviene prestar atención si el dolor aumenta progresivamente, altera claramente nuestra forma de caminar o impide continuar con normalidad.
En caso de traumatismo importante, incapacidad para apoyar, pérdida marcada de función u otros síntomas preocupantes, es recomendable realizar una valoración sanitaria.
Después de una travesía
Tras varias horas o días caminando puede existir cansancio y molestias musculares. Recuperar también forma parte del entrenamiento.
Si una molestia no desaparece, reaparece en cada salida o comienza a limitar nuestra actividad, una valoración de fisioterapia puede ayudar a comprender qué está ocurriendo y cómo volver progresivamente a la montaña.
• Preparar progresivamente distancia y desnivel ayuda a afrontar mejor una ruta exigente.
• El ejercicio terapéutico puede trabajar fuerza, movilidad, equilibrio y tolerancia al esfuerzo.
• La fisioterapia preventiva busca mejorar la preparación, no garantizar que nunca aparezca una lesión.
• La terapia manual puede utilizarse como complemento de un tratamiento activo.
• En el Camino de Santiago también importan la mochila, el calzado, las pausas y una planificación realista de las etapas.
Llegar preparado para disfrutar
La montaña no necesita cuerpos perfectos. Necesita que conozcamos nuestras capacidades, preparemos progresivamente el esfuerzo y sepamos adaptarnos cuando las condiciones cambian.
Tanto si estás preparando el Camino de Santiago como una travesía de varios días, un trekking o simplemente quieres volver al senderismo después de una lesión, la fisioterapia puede acompañarte desde una perspectiva activa y personalizada.
En fisioterapia en La Laguna podemos trabajar sobre las molestias que ya existen, pero también sobre fuerza, movilidad, equilibrio y ejercicio terapéutico para que la preparación tenga relación con el reto que quieres afrontar.
El objetivo final es sencillo: que tu cuerpo esté preparado para que puedas concentrarte en lo verdaderamente importante cuando salgas a la montaña: caminar, disfrutar y seguir avanzando.
¿Necesitas una valoración personalizada?
Si estás preparando una ruta exigente, tienes molestias previas o quieres volver a la montaña después de una lesión, una valoración puede ayudarte a conocer tu punto de partida y organizar una preparación adaptada a ti.
También puede interesarte
Consulta en San Cristóbal de La Laguna · Atención a domicilio en Tenerife